Blog · Incontinencia
Ejercicios de piso pélvico para las pérdidas de orina
5 min de lectura
Si se te escapa la orina al toser, reír o hacer fuerza, hay un primer paso simple y con respaldo antes de pensar en cualquier cirugía: los ejercicios de piso pélvico (a veces llamados ejercicios de Kegel). Fortalecen los músculos que sostienen la vejiga y la uretra, y en muchas mujeres bastan para mejorar o resolver las pérdidas de esfuerzo.
Aquí te contamos qué dice la evidencia, cómo hacerlos bien y cuándo, si no alcanzan, se evalúa la cirugía.
¿Sirven de verdad los ejercicios de piso pélvico?
Sí, y con buena evidencia. Según una revisión Cochrane (Dumoulin, 2018), entre las mujeres con incontinencia de esfuerzo que entrenan el piso pélvico se curó el 56%, frente al 6% de quienes no hicieron nada. Sumando cura y mejoría, mejoran 3 de cada 4. Por eso son la primera línea.
¿Cómo se hacen bien los ejercicios de Kegel?
Contraes los músculos como si aguantaras las ganas de orinar, sin apretar el abdomen ni los glúteos, sostienes unos segundos y sueltas. Importa la técnica, no la fuerza. Una pauta basada en la guía británica NICE es hacer al menos 8 contracciones, 3 veces al día, durante un mínimo de 3 meses supervisados.
¿Cuánto tardan en verse resultados?
Necesitan tiempo. Las guías (EAU, 2025) definen al menos 3 meses de entrenamiento supervisado como el plazo mínimo para evaluar si están funcionando. No es una promesa de cura en ese plazo, sino la ventana para darles una oportunidad real. Hacerlos bien y de forma sostenida es lo que más influye.
¿Cuándo los ejercicios no bastan y se evalúa la cirugía?
Se evalúa cuando la incontinencia de esfuerzo es moderada a severa, o cuando esos ~3 meses de piso pélvico no dieron resultado suficiente. En un ensayo publicado en el New England Journal of Medicine (Labrie, 2013), la cirugía de cinta curó al 85% frente al 53% de la fisioterapia al año.
Esto no significa que la cirugía sea el primer paso para todas: es la opción cuando lo conservador no alcanza.
Qué hacer ahora
Si tus pérdidas son leves, los ejercicios de piso pélvico —idealmente con kinesiología especializada— son un muy buen punto de partida. Si son importantes o ya probaste sin éxito, conviene una evaluación para definir el camino más adecuado, que a veces incluye un estudio urodinámico.
Importante: estas cifras provienen de estudios en mujeres correctamente diagnosticadas con incontinencia de esfuerzo; los resultados individuales varían según la severidad, la técnica y la constancia. Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación médica: la elección entre ejercicios, otras terapias o cirugía se decide en consulta, con calma y según tu caso.
Puedes leer también qué son y por qué ocurren las pérdidas de orina al toser.
¿Resolvemos tu caso?
Conversemos tu situación con calma. El Dr. Valderrama te explica cada paso para que llegues informado y tranquilo.